En silencio y bajo críticas: David Colmenares acude a San Lázaro por un segundo periodo en la ASF
- Redacción Ala Crítica
- 26 feb
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Ciudad de México, 26 de febrero de 2026.- El actual titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), David Colmenares Páramo, acudió formalmente a la Cámara de Diputados para registrarse en el proceso de selección que definirá quién encabezará el órgano fiscalizador por los próximos ocho años.
Entre los favoritos y el silencio
A pesar de la relevancia de su cargo para la fiscalización del gasto público en México, Colmenares Páramo mantuvo su habitual hermetismo. A su llegada a San Lázaro, evitó dar declaraciones a los representantes de los medios de comunicación que lo esperaban.
Al ser cuestionado sobre sus motivos para buscar un segundo periodo, el auditor argumentó de manera escueta que prefería no hablar debido a que, según su percepción, "la prensa lo trata mal".
Esta actitud ha sido una constante en su gestión, marcada por el distanciamiento de los reflectores y los cuestionamientos públicos.
Un proceso concurrido
Con el registro de Colmenares, suman ya 27 postulantes que aspiran a la titularidad de la ASF para el periodo 2026-2034. A pesar de los nombres en la lista, en los pasillos legislativos se menciona con fuerza que el actual auditor es uno de los grandes favoritos para recibir el aval de la mayoría parlamentaria y asegurar su permanencia.
Lo que está en juego
La ASF es el brazo técnico de la Cámara de Diputados encargado de vigilar que los recursos federales se utilicen de manera legal y transparente.
La posible reelección de David Colmenares ha generado opiniones divididas entre las bancadas:
A favor: Quienes destacan la continuidad administrativa y la estabilidad del órgano.
En contra: Críticos que señalan una supuesta laxitud en las auditorías de los megaproyectos y la falta de confrontación directa contra actos de corrupción.
El proceso de selección continuará con la revisión de expedientes y las entrevistas a los candidatos, en una decisión que marcará el rumbo de la transparencia presupuestaria en la segunda mitad de la década.
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Esa gente no tiene llenadero, ocho años más, aunque la ley se lo perts