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Peña Nieto reaparece junto a empresario que lo acusa de recibir 25 millones de dólares en sobornos por el caso Pegasus


Enrique Peña Nieto junto al empresario israelí Avishai Neriah en lujosa boda judía en Portofino, Italia, en un monasterio histórico del siglo XIV
Enrique Peña Nieto junto al empresario israelí Avishai Neriah en lujosa boda judía en Portofino, Italia, en un monasterio histórico del siglo XIV

PORTOFINO, ITALIA.- El expresidente mexicano Enrique Peña Nieto volvió a hacerse notar en el escenario internacional, pero esta vez lejos de despachos presidenciales o convenciones partidistas. El político mexicano fue captado en plena Riviera italiana, disfrutando de una exclusiva boda donde coincidió nada menos que con Avishai Neriah, el empresario israelí señalado por el escándalo de los presuntos 25 millones de dólares en sobornos y su rol de intermediario en la venta del software espía Pegasus.


De acuerdo con información publicada por el medio The Marker, Neriah habría transferido dicha millonaria cantidad para obtener contratos gubernamentales con el gobierno mexicano, además de actuar como intermediario comercial en la adquisición del polémico programa de vigilancia Pegasus, desarrollado por la empresa israelí NSO Group.


 Escenario de la lujosa boda del cantante israelí Omer Adam y su pareja Sacha Adam, donde fue visto el expresidente mexicano Enrique Peña Nieto

El mismo medio señala que Neriah, junto con Uri Ansbacher, habrían pagado la jugosa suma como intermediarios entre empresas israelíes y autoridades mexicanas durante el sexenio del ahora expresidente.


La coincidencia entre el político mexicano y el controvertido empresario israelí ocurrió en el marco de la boda del reconocido cantante israelí Omer Adam y su ahora esposa Sacha Adam, quien antes de la unión nupcial respondía al nombre de Sacha Israelovich. La pareja inició el martes las celebraciones con una íntima ceremonia familiar en este exclusivo rincón de la costa italiana.


Tras la emotiva ceremonia, los novios recibieron a una selecta lista de invitados —entre amigos, familiares y, aparentemente, personajes de la política y los negocios internacionales— en una colorida y festiva recepción que rompió con la solemnidad protocolaria.


La anfitriona, por su parte, dejó entrever el cambio de estado civil al modificar su nombre de usuario en la red social Instagram, adoptando desde el martes la identidad de Sacha Adam.


El gran evento se llevará a cabo en un majestuoso monasterio histórico del siglo XIV, una joya arquitectónica cuyo alquiler tiene un costo aproximado de 30.000 euros por noche, mientras que cada hora adicional de uso se cotiza en 3.000 euros. La ceremonia oficial, que originalmente estaba prevista para el jueves, fue adelantada al miércoles, generando especulaciones sobre si la presencia de invitados de alto perfil político habría motivado el cambio de agenda.


Los asistentes a la exclusiva celebración debieron cumplir con un estricto código de vestimenta: atuendos festivos y coloridos para la recepción de bienvenida, y trajes de etiqueta y vestidos de noche para la ceremonia religiosa, bajo una regla de oro absoluta: no vestir de negro. Una pauta que, en el mundo de las bodas de élite, habla de celebración, luz y, por qué no, de cierta ostentación mediterránea.


La mayoría de los invitados regresará a Israel el jueves, aunque un reducido círculo íntimo permanecerá junto a los novios para las celebraciones de Shabat Jatán, una tradición judía que honra al novio durante el Shabat posterior o cercano a la unión matrimonial.


Mientras tanto, la imagen de Peña Nieto paseando por las calles de Portofino en medio de un enclave de lujo y poder, al lado de un personaje vinculado a uno de los escándalos de espionaje y corrupción más sonados de su sexenio, reaviva las preguntas sobre los nexos entre la política mexicana y los negocios israelíes que, años después, siguen dando de qué hablar.

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