IPN crea celdas solares orgánicas con apoyo de universidad española
- Redacción Ala Crítica
- hace 2 horas
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Ciudad de México, 8 de febrero de 2026.— En un esfuerzo de cooperación científica internacional y desarrollo de tecnología sustentable, investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) trabajan junto con especialistas de la Universitat Rovira i Virgili, de Tarragona, España, en la creación de celdas solares orgánicas capaces de generar electricidad a partir de la luz solar y artificial.
El proyecto se desarrolla desde la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA), donde científicos mexicanos fabrican y analizan estos dispositivos diseñados para alimentar aparatos domésticos de bajo consumo, lo que permitiría reducir el uso de baterías y avanzar hacia modelos energéticos más limpios.
La investigación es dirigida por el doctor Luis Martín Reséndiz Mendoza, jefe del Laboratorio de Dispositivos Orgánicos de la UPIITA, en colaboración con el científico Lluis Francisco Marsal Garví, de la universidad española, y la doctora Magaly Ramírez Como, del CINVESTAV Unidad Mérida.
Intercambio académico y formación científica
Como parte del proyecto, tres estudiantes de maestría y uno de doctorado del IPN realizaron estancias de investigación en España, donde participaron en la fabricación de las celdas.
Posteriormente, en México se efectúan pruebas para medir propiedades eléctricas, así como procesos de modelado y simulación, lo que permite retroalimentar los avances con el laboratorio europeo y optimizar el rendimiento tecnológico.
¿Qué son las celdas solares orgánicas?
Las celdas solares orgánicas son dispositivos electrónicos de tercera generación que utilizan el efecto fotovoltaico para transformar la luz en electricidad.
Se denominan orgánicas porque emplean materiales basados en carbono, como polímeros (plásticos), lo que les otorga características innovadoras:
Flexibilidad
Transparencia
Ligereza
Gracias a ello, pueden integrarse en ventanas de casas o edificios, ampliando sus aplicaciones en entornos urbanos.
Eficiencia energética en crecimiento
De acuerdo con los investigadores, las celdas desarrolladas por el IPN alcanzan hasta 17% de eficiencia eléctrica a nivel laboratorio, una cifra significativa si se compara con el 1% logrado en la década de 1980.
El especialista explicó que:
Primera generación: usan silicio
Segunda generación: materiales inorgánicos
Tercera generación: orgánicas (más versátiles)
Países como Japón y Alemania registran avances relevantes; incluso, empresas europeas ya comercializan dispositivos con eficiencias cercanas al 8%.
Reto científico global
El principal desafío actual radica en:
Aumentar la vida útil de las celdas
Elevar su eficiencia eléctrica
Escalar su producción industrial
Los investigadores subrayan que este desarrollo coloca a la ciencia mexicana al nivel de avances internacionales y fortalece el camino hacia la sustentabilidad energética.





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