Rebozos, huipiles y bordados mexicanos dan forma al guardarropa de Sheinbaum

Ciudad de México, 20 de septiembre de 2026.- Los rebozos, bordados tradicionales y otros textiles que la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, recibe como regalo durante sus recorridos por el país encuentran un nuevo lugar en su guardarropa.
La Presidenta reveló que toma partes de estas piezas para incorporarlas a sus trajes y explicó que repite prendas y trabaja con costureras y costureros, en lugar de recurrir a grandes firmas.
“Yo reciclo mi ropa”, contó Sheinbaum durante su conferencia matutina, al hablar sobre la vestimenta que utiliza en sus actividades públicas.
La mandataria mexicana explicó que incluso los pantalones que porta son los mismos que utiliza en distintas ocasiones y que, con ayuda de Thelma Islas, realiza modificaciones a las prendas junto con costureras y costureros.
“Los pantalones son los mismos que uso varias veces”, señaló. Y agregó que quienes colaboran en la elaboración de su ropa “no son las grandes firmas”.
Sheinbaum Pardo detalló que buena parte de los textiles que incorpora a sus trajes proviene de los obsequios que recibe cuando visita distintas regiones de México.
“La gran mayoría de regalos que me hacen cuando voy a distintos lugares, entonces me regalan un rebozo, me regalan un huipil [...] algún textil; entonces tomamos una partecita y lo reciclamos en los trajes”, explicó.
El vestido del Grito, inspirado en la indumentaria tehuana
Una de las expresiones más visibles de la presencia de textiles mexicanos en el guardarropa presidencial fue el vestido que Sheinbaum utilizó la noche del 15 de septiembre para encabezar el Grito de Independencia.
De acuerdo con el video difundido sobre la elaboración de la prenda, la Presidenta pidió que el diseño estuviera inspirado en el vestido tradicional de Tehuana, de Oaxaca.
Thelma Islas, quien ayuda a Sheinbaum con su vestimenta, explicó que para desarrollar la pieza contó con la colaboración de Elvis Guerra, bordador del Istmo de Tehuantepec. Guerra realizó el bordado y posteriormente lo envió al taller, donde se integró al diseño final del vestido.
El trabajo recuperó flores utilizadas en antiguos bordados del Istmo y elementos de la cultura zapoteca asociados con el traje de la mujer istmeña.
En el video, Guerra explicó que los bordados del Istmo han buscado representar jardines y flores de la región, incorporando símbolos de la cultura zapoteca a lo que describió como la “segunda piel” de la mujer istmeña.
“¿Por qué usar lo nuestro?”
Sheinbaum explicó que su decisión de incorporar textiles mexicanos a su vestimenta también está relacionada con la identidad y con el reconocimiento del trabajo de las artesanas y los artesanos del país.
Al referirse específicamente a Oaxaca, destacó la diversidad de sus textiles y señaló que los bordados y prendas representan identidades distintas dependiendo de la región y de las comunidades que los elaboran.
“¿Por qué no usar una alta costura, un francés o de algún otro país, y por qué usar lo nuestro? Pues porque es nuestra identidad y hay que tener orgullo por ello”, expresó.
La Presidenta también aclaró que los cambios en su vestimenta no significan que constantemente compre prendas nuevas. Explicó que repite ropa y transforma algunas piezas mediante el trabajo de costureras y costureros y la incorporación de los textiles que recibe.
Fonart y la venta directa de artesanías
El tema volvió a surgir al final de la conferencia, cuando Sheinbaum fue cuestionada sobre cómo la exposición de estos textiles puede beneficiar a las comunidades que los elaboran.
La Presidenta explicó que su administración renovó el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart), cuyo esquema contempla la compra directa a artesanas y artesanos y la comercialización de sus productos, para posteriormente regresarles los recursos obtenidos, con excepción del porcentaje destinado a la operación del organismo.
Sheinbaum Pardo también habló de prácticas que históricamente han afectado a quienes producen estas piezas, como el regateo, la intervención de intermediarios que compran a precios bajos para después revender y la apropiación de diseños originales.
Asimismo, recordó la iniciativa Original, impulsada para promover la comercialización directa y el reconocimiento de los textiles, y señaló que actualmente se ha incorporado a más artesanas y artesanos en distintos puntos del país.
De esta manera, los rebozos, huipiles y bordados que Sheinbaum recibe durante sus recorridos no sólo forman parte de los obsequios que llegan a sus manos: algunos de sus elementos terminan incorporados a los trajes que utiliza en sus actividades públicas.
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