REPORTAJE ESPECIAL | Violencia también en el Congreso 2025
- Redacción Ala Crítica
- 31 dic 2025
- 5 Min. de lectura

Ciudad de México, 31 de diciembre de 2025.- En un año marcado por tensiones políticas intensas, el Poder Legislativo Mexicano ha sido escenario de varios altercados que han escalado de debates acalorados a confrontaciones físicas. Estos incidentes, ocurridos entre agosto y diciembre de 2025, reflejan la polarización entre partidos como el PRI, PAN, Morena y sus aliados, en medio de discusiones sobre reformas clave y agendas opositoras.
Ala Crítica recuenta tres episodios emblemáticos: el pleito en el Senado del 27 de agosto, la disrupción en la Cámara de Diputados el 7 de octubre, y la pelea en el Congreso de la Ciudad de México el 15 de diciembre.
A través de estos eventos, se evidencia cómo las diferencias ideológicas pueden derivar en violencia, cuestionando la madurez democrática en México.
Altercado en el Senado: Empujones y Amenazas en la Comisión Permanente

El 27 de agosto de 2025, la sede del Senado de la República se convirtió en un ring de boxeo improvisado durante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión. Lo que debería haber culminado con el Himno Nacional terminó en caos, con empujones, jaloneos y amenazas entre legisladores.
El epicentro del conflicto fue un reclamo del líder nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, contra el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, por alegadamente, negarle el uso de la palabra.
El incidente comenzó cuando Moreno Cárdenas se acercó a la Mesa Directiva para exigir su turno. Tocó el brazo izquierdo de Fernández Noroña, lo que desató una escalada física.
Según videos difundidos por la fracción de Morena, Moreno empujó a Noroña, quien respondió con un firme “¡No me toque!”. Rápidamente, se sumaron otros priistas: Rubén Moreira, Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla y Erubiel Alonso Lorenzo Que. Gutiérrez Mancilla y Lorenzo Que, quienes ni siquiera eran miembros de la Comisión Permanente, fueron acusados de unirse a la agresión, actuando como “golpeadores y montoneros”, según palabras de Fernández Noroña en una conferencia de prensa posterior.
En medio del tumulto, la legisladora Dolores Padierna fue alcanzada por los empujones, mientras que un trabajador del Senado, Emiliano González, y un fotógrafo resultaron agredidos.
Moreno Cárdenas, horas después, justificó su actuar en redes sociales, alegando que Morena había modificado el orden del día para silenciar a la oposición. “Fue una cobardía”, denunció, afirmando que él fue el primer agredido. Por su parte, Fernández Noroña anunció una denuncia formal ante las autoridades, destacando la necesidad de límites en el discurso político.
Este altercado en el Senado no solo interrumpió la sesión, sino que reavivó debates sobre la conducta parlamentaria en México. En un contexto de reformas controvertidas, como las judiciales impulsadas por Morena, el incidente ilustra cómo las tensiones partidistas pueden derivar en violencia física, afectando la imagen del legislativo.
Expertos en política señalan que estos eventos erosionan la confianza pública, con encuestas recientes mostrando un descenso en la aprobación del Congreso.
El episodio del 27 de agosto sirvió como preludio a más confrontaciones, demostrando que los pleitos legisladores mexicanos no son aislados, sino parte de un patrón de polarización.
Disrupción en la Cámara de Diputados: Gritos y Empujones por un Minuto de Silencio

Apenas unas semanas después, el 7 de octubre de 2025, la Cámara de Diputados en San Lázaro vivió su propio caos durante una sesión que buscaba honrar a víctimas de conflictos internacionales. El incidente giró en torno a un minuto de silencio propuesto por legisladores de izquierda para las víctimas del genocidio por Israel contra Palestina.
Sin embargo, esto provocó una contrarespuesta de diputados del PAN, quienes exigieron su propio minuto por las víctimas de Hamas en los eventos del 7 de octubre de 2023.
La Mesa Directiva aprobó ambas peticiones, instando a tolerancia mutua entre facciones. Pero la solidaridad dio paso a la intolerancia: lo que comenzó como un debate verbal escaló a un “espectáculo de empujones y gritos”. Legisladoras de ambos bandos –mayoría de Morena y derecha del PAN– se involucraron en codazos y expresiones de desagrado, con rostros crispados por la ira. El artículo describe un ambiente tenso, donde las diputadas se enfrentaron físicamente, interrumpiendo los procedimientos.
Aunque no se detallan nombres específicos de participantes más allá de referencias genéricas a “legisladoras”, el conflicto resaltó divisiones ideológicas profundas. Morena acusó a la oposición de sabotear la sesión, mientras que el PAN denunció intolerancia por parte de la mayoría. No hubo resoluciones inmediatas más allá de la aprobación de los minutos de silencio, pero el incidente dejó un sabor amargo, con llamados a mayor civilidad en el pleno.
Este incidente en la Cámara de Diputados ejemplifica cómo temas globales, como el conflicto en Medio Oriente, se importan al debate nacional, exacerbando pleitos en el legislativo. Analistas políticos argumentan que tales disrupciones distraen de agendas legislativas clave, como presupuestos y reformas, priorizando el espectáculo sobre la sustancia.
El 7 de octubre marcó un punto intermedio en esta cadena de confrontaciones, conectando el altercado Senado con episodios posteriores, y resaltando cómo las mujeres legisladoras, a menudo en primera línea, enfrentan riesgos en estos entornos volátiles.
Pelea en el Congreso de la Ciudad de México: Golpes y Jalones por la Desaparición del InfoCDMX

El clímax de estas tensiones se alcanzó el 15 de diciembre de 2025, en el Congreso de la Ciudad de México, durante una sesión ordinaria sobre un dictamen para desaparecer el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas de la CDMX (InfoCDMX).
La oposición, liderada por el PAN y respaldada por el PRI, acusó a Morena de romper acuerdos para crear un órgano colegiado, optando en cambio por uno adscrito a la Contraloría, lo que consideran un retroceso en transparencia.
Diputadas panistas, como Daniela Álvarez (líder de la protesta) y Claudia Pérez (quien resultó lesionada), tomaron la tribuna declarando: “No nos vamos a mover”. Esto provocó una respuesta de Morena, con legisladoras como Yuriri Ayala y Martha Ávila intentando recuperar el control.
El conflicto escaló a golpes, codazos, gritos y jalones de pelo, capturados en videos virales. La priísta Tania Larios fue acusada de sabotear al desconectar cables de micrófonos, aunque aclaró que no causó daños permanentes. Cecilia Vadillo denunció perjuicios a equipos.
Claudia Pérez sufrió una lesión en el cuello, requiriendo un collarín. El presidente de la Mesa Directiva, Jesús Sesma (PVEM, aliado de Morena), decretó un receso por falta de condiciones. Finalmente, Morena trasladó la sesión a una sede alterna en el Zócalo, aprobando el dictamen y el presupuesto 2026.
Este incidente Congreso CDMX no solo involucró violencia física, sino que subrayó preocupaciones sobre centralización de poder. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, lamentó los hechos y llamó al diálogo, defendiendo la reforma. Opositores hablaron de “agresiones del régimen”, mientras Morena criticó el obstruccionismo.
La violencia no abona a la democracia
Estos tres pleitos entre legisladores mexicanos –del Senado al Congreso local– ilustran un 2025 turbulento, donde debates sobre transparencia, reformas y temas internacionales derivan en caos. En este recuento, se evidencia la necesidad de mecanismos para prevenir escaladas, como protocolos de conducta o mediación. La polarización no solo afecta la productividad legislativa, sino que erosiona la democracia.
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